Crónicas escritas desde el Cilindro mágico de Avellaneda. Más precisamente desde la popular local, detrás del arco donde le vi hacer un gol con el pecho a un tal Diego Milito, otro en contra a Ramiro Funes Mori que valió un campeonato y atajar un penal a Agustín Pelletieri

sábado, 30 de abril de 2016

El peor Racing

Hace unos días en este mismo canal (?) me tomé la licencia de elegir el mejor Racing que vi puesto por puesto (El Racing de mis sueños). Pero el fútbol no puede ser solo eso: jugadores que deslumbran por sus goles, su talento, su entrega, su calidad. En el otro extremo, están los matungos impresentables jugadores más limitados que llegaron a Primera vaya a saber uno por qué guiño del destino (?) y muchos de ellos - demasiados, para mi gusto - recalaron en Racing en los últimos años. Como una suerte de repaso de lo que no debe volver a repetirse, también para valorar lo que tenemos ahora y pensar dos veces antes de soltar una puteada desmedida, va el peor once de Racing (de los que vi jugar) puesto por puesto:

1- "Wally" Martínez Gullota: le ponía suspenso hasta a los laterales. Se bancó la promoción y toda esa época nefasta, pero así y todo era horrible. No brindaba seguridad, no cortaba un centro, no te sacaba un mano a mano. Un verdadero milagro del fútbol. El blooper con Cáceres al final del partido de vuelta con Belgrano por la promo, mamita! Merecen un lugarcito en el puesto (?) Jorge De Olivera y el "gatito" Fernández

4- Jhon "Tyson" Galiquio: extravagante, pintoresco, de trote llamativo (?). Tuvo un arranque prometedor con algunas buenas actuaciones (¿2, 3?). Después mostró su verdadera faceta: muy poca técnica, pesado, con menos ida y vuelta que una babosa (?). Miembro de la "mentira Cappa". Para olvidar. Pelean de cerca el puesto el negro Banegas, Brian Lluy y el paraguayo Cáceres.

2- Diego Menghi: testigo privilegiado (?) de la peor versión de Racing de los últimos 30 años. Arrancó muy joven alternando buenas actuaciones pero luego tuvo un pésimo desempeño en el campeonato que nos llevó a la promoción. En el último partido con Colón, donde un triunfo nos salvaba de ese parto traumático, se hizo expulsar volviendo todo cuesta arriba. Compartía defensa con Franco Sosa, el paraguayo Cáceres y Schaffer. No ayudaban nada... Luego jugó en la B, en México y terminó en un ignoto club de Venezuela. Horrible

6- Matías Cahais: lo trajo Caruso después del cagadón que se mandó error en la final Estudiantes - Boca del 2006. El tipo que más penales infantiles vi hacer con la casaca de Racing. Un habilitador serial además, siempre quedaba enganchado. Jugó algún tiempo de 3 y era todavía peor. Formó dupla con Matías Martínez y Lucas Aveldaño, otros dos candidatos al puesto. Se los terminamos vendiendo a los chilenos en la mejor venta de la historia (?).

3- Claudio Corvalán: increíble que haya llegado a Primera. Nunca lo vi proyectarse y sacar un centro digno. Con la pelota en los pies, "limitado" es un halago (?). Desordenado en defensa, flojo en el mano a mano, nunca un cierre como central. En este puesto no hay discusión, el chiche Arano hoy es Roberto Carlos al lado suyo.

8- Roberto Bonet: perteneciente a la raza de "hermano malo" que por alguna razón del destino siempre terminan en Racing. Carlos, su hermano, fue un destacado lateral y volante de la selección paraguaya. Pero Robertito no siguió su ejemplo (?). Sus cualidades eran: mucha velocidad, tirarla larga y sacar centros pasadísimos. Nada más. Otro al que no lo ayudaba el equipo (sus compatriotas Marcos Cáceres y Edwin Ávalos eran titulares) pero así y todo, era espantoso.

5- Marcos Brítez Ojeda: miembro de la nefasta camada Caruso, de esos burros impresentables limitados que llegaron de la mano de Ricardo de más de 1,90 mts. Espantoso con la pelota, sin ubicación, poca distribución, escaso juego aéreo. Inentendible que haya llegado a un club con una gran tradición de buenos 5.

11- Adrián Lucero: arrancó con actuaciones aceptables y se fue desinflando. Jugador con buenas características pero poco ida y vuelta, poco gol, poca marca... Poco todo. Además era muy pecho frío no tenía lo que se dice carácter. Cosechó muchas puteadas por su posición cercana a la platea (?) y por su andar cansino e intrascendente. 

10- Lucas Castromán: si bien no es técnicamente enganche, no podía faltar en este once. Delantero, media punta, volante por izquierda, en todos los puestos dio lástima. Venía de romperla en Vélez y defraudar en Boca, teníamos 50 % de posibilidades (?). Pero no, se comió puteadas de los cuatro costados a fuerza de actuaciones horribles. Lejos estaba de ser ese jugador explosivo y desequilibrante que deslumbró a todos en Vélez. En 2004 fue elegido como el peor refuerzo argentino en el fútbol mexicano. En México, ¡¿entendés?!

7- Erwin Ávalos: de los peores definidores que vi con la camiseta de Racing. Errador (?) de goles increíbles, otro que se bancó la promoción porque no había más. Formó dupla impresentable en algunos partidos con el chileno Navia (otro errador serial). Aguerrido, rápido, con el típico sascrificio guaraní, pero muy malo con la pelota en los pies. En el partido de ida por la promoción erró un gol increíble a dos metros del arco... ¡¡y sin arquero!! Sin dudas, el tipo que más puteadas le arrancó a las gargantas racinguistas en los últimos años.

9- Pablo Caballero: el primer tipo de dos metros que casi no hacía goles de cabeza. Torpe, limitado, lento. Tipo de pies redondos. Fetiche de Caruso, obvio. Nunca vi a un delantero rebotar tantas pelotas al intentar pararla. No le tocó una buena época para demostrar su potencial (?), es cierto, pero después vagó por la B Nacional, Tigre y hasta China! Tan errados no estábamos. El paraguayo Santander y el chileno Navia, muy cerquita...

lunes, 25 de abril de 2016

Muy cerca... demasiado

Siempre es preferible la sensación de que faltó poco a la desazón de no haber hecho nada para ganarlo. Este Racing averiado y copero demostró en el clásico, con un equipo muleto y algunos titulares con poco descanso, que estuvo a la altura. De menor a mayor, arrancamos perdidos y nos costó encontrar el partido. No ganaron el medio y sin ser la Hungría de Puskas (?), manejaron más la pelota en los primeros 45.

El planteo en principio mostraba más dudas que certezas, más mirar para nuestro arco que para el de enfrente. Defensa casi nueva, doble 5 con el enigma Vismara (?), Noir por una punta y te-pongo-todas-las-fichas De Paul por la otra. Más tenencia que vértigo, equipo corto, sabíamos que no nos sobraba nada.

En el segundo levantamos un poco. Milito lo jugó como hincha, inteligente en las que tocó, rápido en los últimos metros... pero no le llegó casi ninguna redonda. Qué lindo hubiera sido otra despedida del clásico para el príncipe! Luli Aued se empezó a hacer dueño del medio con un despliegue apabullante. Y Vismara, abrazado (?) por miles de murmullos cada vez que la tocaba, jugó su mejor partido en Racing. Claridad, quite, ubicación. Junto con Cabral fueron las dos mejores noticias individuales (?) del clásico. Con la venda en la cabeza, el momento Loeschbor hubiera sido el cuento de Fontanarrosa perfecto (?).

Rápido el "colo" otra vez con los cambios, Romerito aportó verticalidad y profundidad, "Licha" más presencia en el área. Si entraba la del penal cuando Beligoy se hizo el gil era un golazo (como la chilena en la de ellos que enmudeció a todos y apagó bengalas). La sensación de que lo ganábamos en cualquier momento se respiraba desde todos los rincones. Una lástima.

Lo concreto es que poniendo titulares Racing está un par de escalones por encima de Independiente candidjajajaja. Se mereció más con el muleto. Y si Beligoy afinaba la vista, bueno... la historia de siempre. Vayamos a lo importante, el Miércoles seguimos representando al barrio en la copa más importante del continente.



jueves, 21 de abril de 2016

Estuvimos a la altura

Parecía poco menos que una quimera: sólo dos goles nos separaban de la eliminación (en un grupo flojo), jugábamos en la impenetrable (?) altura y todos los fantasmas del viejo Racing volvían, en forma de falta de oxígeno. Ésta vez el "colo" Sava, muy criticado (por demás, para mi gusto) en el último tiempo, metió un planteo casi perfecto: nada de palo por palo, dos líneas de cuatro, carrileros tapando a los laterales de ellos, Romerito de enganche para que la tenga y Licha arriba para que haga lo que pueda. Cada uno jugando en su puesto, nada de inventos. Y pelearlas todas como si nos sobrara aire (?).

Hasta los 25 del primer tiempo miré más veces el reloj que la repe de la chilena de Licha contra los vecinos. A ellos no se les caía una idea, es cierto, pero de tanto ir... Centros desde todos los wines (?) que nuestra defensa esta vez controló casi sin sobresaltos. Bien los centrales cabeceando todo entre las nubes sin mandarse cagadas. Enormes Aued, Acuña y Videla que entendieron todo: toque corto y de prima, no correr mucho sino correr bien y mucha entrega. Licha adelante, vivísimo para buscar la falta, aguantarla, manejar los tiempos. El que no anduvo, empecinado en esa de más que en el llano le sale pero allá le comió las piernas enseguida, fue Romero. Puede fallar.

Si bien casi ni veíamos el buzo del arquero rival de tan lejos que nos quedaba el otro arco, daba la sensación que si nos animábamos lo ganábamos. Una tenía que quedar. Rápido esta vez el "colo" con los cambios. Roger y Noir adentro, a darle aire al equipo con dos rapiditos. Y en eso, cuando estábamos tranquilos (?), llegó el momento Racing de siempre: golazo de tijera de ellos, de ojete de la nada. Y por delante 20 interminables minutos. Hablame de fantasmas...

Lejos de meternos en nuestro arco salimos a poner la jeta, nos paramos diez metros más adelante y se vio el mejor tramo de Racing en el partido. Por suerte llegó rápido el empate y tuvimos alguna más que pudo terminar adentro. Los últimos 10 estuvieron demás, contra todos los pronósticos. Conmovedora muestra de carácter del equipo en tierra hostil.

Estuvimos a la altura. A este Racing puede no sobrarle nada, pero está claro que tenés que vaciar el cargador cuando está en el piso para liquidarlo. Empieza otra copa, la verdadera copa. Ahora es a todo o nada y un error te deja con las manos vacías. Que venga el que tenga que venir, los grandes no elegimos. Con todo y contra todos, como siempre...

sábado, 16 de abril de 2016

El Racing de mis sueños

En mis aproximadamente 25 años de seguir a Racing, he visto de todo: equipazos que tenían todo para ser campeón pero que al final se quedaban en la puerta (?), otros desastrozos que pelearon por no descender, mucho mitad-de-tabla-que-hacía-bostezar y hasta una promoción ganada con burros impresentables jugadores limitados como Edwin Ávalos, Pablo Caballero, "Wally" Martínez Gullota y el paraguayo Cáceres. Porque Racing es eso, un vaivén (?) de emociones entre la gloria y Devoto. Pero hoy me tomo la licencia de elegir (porque eso es lo divertido de la vida: elegir arbitrariamente y sin consecuencias), el mejor Racing (de los que vi, ojo!) puesto por puesto. Algunos coincidirán, otros me recordarán cracks que quedaron afuera, muchos me putearán fuerte (?). Ahí va:

1- Ignacio "Nacho" González: Racing ha tenido buenos arqueros en los últimos años. Gustavo Campagnuolo, "Chino" Saja (los campeones que vi), Carlos "lechuga" Roa, Walter "cubito" Cáceres (?). Pero creo que Nacho es el mejor arquero que vi. Con personalidad, de tapadas espectaculares, líder. Y le agregó un plus hacia el final de la carrera: un excelso pateador de penales (en una época donde no se animaban tanto). Mereció un título

4- Jorge "Coco" Reynoso: en un puesto en el que nunca abundaron los cracks, el "coco" fue el mejor. Lateral con llegada, personalidad, capacidad de moverse dignamente (?) por las dos bandas, firme en la marca sin tirar nunca una de más. Prolijito (?).

2- Gustavo Costas: referente en una época difícil. Líder nato, carismático, tiempista. Soportó el descenso, obtuvo el ascenso y la Supercopa del 88, último título internacional del club. Gustavo Costas representa como pocos el sentido de pertenencia y amor por Racing. Más allá de la cuestión sentimental y de su aspecto desgarbado (?), era un crack. Merecen mención en este puesto "cachito" Borelli, Loeschbor y Lollo.

6- Claudio Úbeda: cambió puteadas por aplausos. Jugador polémico, temperamental, rústico y sin elegancia, pero con una presencia tremenda. Líder indiscutido del Racing de Mostaza, capitán durante veinte mil (?) partidos. Mucho juego aéreo, pierna fuerte y revoleo constante, como debe ser un central de equipo grande. Lo debo haber puteado varias veces, lo ovacioné muchas más... 

3- Gerardo Bedoya: una zurda exquisita. Pierna fuerte y talento colombiano en la misma dosis. Dos goles claves en la patriada épica del 2001: 1) picada deliciosa en la goleada a San Lorenzo a un joven "chino" Saja. 2) bombazo soberbio sobre la campana (?) a River que prácticamente selló el título. Acá no hay discusiones. Además, dicen, la mujer estaba buenísima era muy bella...

8- Claudio Marini: el "cabezón" es otro de los batalladores de los 90. Mucho ida vuelta sobre la banda derecha, pierna fuerte y corazón. No desparramaba lujo pero le ponía muchas ganas (?)

5- Fernando "teté" Quiroz: en un puesto con abundancia de líderes, "teté" es el elegido por sobre el "polaco" Bastía, Pablo Michelini o incluso el más reciente Luciano Aued. Todos cracks. Pero Quiroz les saca una cabeza, para quien escribe (?), por su elegancia, calidad, ubicación, prestancia. Símbolo en momentos bravos. Un fenómeno que merecía otra despedida

11- Néstor Adrián De Vicente: zurdo de una elegancia exquisita, la rompió toda en ese Racing de los 90 que siempre era protagonista. Clave en la goleada histórica en la Bombonera. Volante con mucha llegada, gran pegada y mucho sacrificio. Otro que sin dudas mereció un título

10- Rubén "mago" Capria: de galera y bastón siempre. Una zurda deliciosa. Tiro libre cerca del área, sabíamos que era medio gol. Año 95, visitando a un Boca puntero y plagado de estrellas (entre otros, un tal Diego Maradona) y el mago se puso el traje y fue más Maradona que Diego. Tres goles para un 6 a 4 histórico. Se lo tildó de "pecho frío" más de una vez, como suele pasar con los habilidosos. Pero el mago jugaba y hacía jugar, una delicia para los ojos. Mención para otros que quedaron afuera en un puesto difícil: el "loco" Dalla Líbera, Gio Moreno, "pepe" Chatruc" y el "melli" Romero.

9- Lisandro "licha" López: complicado descartar en el rubro delanteros: "turco" García, "piojo" López, Teo Gutiérrez, Gustavo Bou... Por suerte me tocó ver grandes delanteros que la rompieron en la acadé. Pero "licha" está un escalón más arriba. Salido del club, en sus dos etapas no paró de romperla. Grandes actuaciones en los clásicos, sobre todo en el útlimo haciendo un gol de chilena en el último suspiro (?) que hizo callar a la obra en construcción un estadio entero. Rápido, goleador, inteligente. Sólo le falta el título para dejar su nombre en la historia grande del club. Paciencia que ya viene...

22- Diego Alberto Milito: el máximo ídolo de la historia contemporánea, el mejor delantero que vi con la celeste y blanca sin dudas. Único de la lista con dos títulos, ya sobresalía en aquel 2001 por su elegancia y timing en el área. Su vuelta le cambió la cabeza al hincha: a través de un positivismo extremo, llevó a un equipo que peleaba por no descender a salir campeón de vuelta y jugar dos años seguidos la Libertadores. A los 36 años sigue siendo determinante cada vez que la toca. Un técnico adentro de la cancha, además. Gigante! Diego Alberto Milito representa como nadie el amor por los colores y sin dudas está entre los más grandes de toda la historia.

Éste el mejor Racing que puedo armar. Traté de ser lo más objetivo posible (?) en la elección sin que me ganara el cuore. Seguramente me quedó alguno afuera y más de uno entró porque se me cantó el orto por razones que no son estrictamente futbolísticas. Porque una historia tan grande implica decisiones grandes...

jueves, 14 de abril de 2016

Uno x uno vs Boca

Saja (6): Los últimos dos partidos con el buzo verde, para el olvido, así que lo cambió. Bastante maraca llamativo el nuevo. Bien en los pocos centros, no le patearon nunca, cero responsabilidad en el gol. 

Pillud (7): El mejor partido en años. Tiempista como en sus comienzos (?), tuvo dos o tres cierres certeros. No lo desbordaron nunca y es noticia.
Sánchez (6): Bien de arriba, sin demasiado trabajo por abajo. Buena dupla con Grimi
Grimi (6): Encontró el puesto (?). Firme en la marca, sin presiones para pasar al ataque y meter esos centros de mierda punzantes. La mala: revolea todo lo que se le cruza, a veces sin apuro del rival (bue, jugando de lateral también lo hace)
Voboril (5): Poco y nada en ataque, cumplió en defensa. El gol viene por su lado. Le pegó feo Gago y no se la devolvió (?).

Videla (6): Debió irse expulsado a los 15 segundos (!) por un patadón. Buen primer tiempo con el quite y distribución de siempre. Se lo notó cansado en el segundo cuando ellos se vinieron. Es bueno que siga sumando minutos
Aued (7): El mejor de Racing. Criterioso con la pelota, siempre el primer pase correcto y rueda de auxilio en el marca. Fundamental en este equipo.
Romero (7): Lagunero. Aporta claridad pero a veces abusa de su habilidad y tira una de más perdiendo la pelota en lugares clave. Si mejora eso, destino europeo. En mi equipo juega siempre

López (6): Lo mató el planteo. Solidario en la marca, sin resto para adelante. No es su posición y se lo desgasta al pedo sin sentido. Tiene que jugar siempre, pero cerca del área (donde más sabe).
Bou (5): Flojo. Se lo nota bajo todavía por la lesión. Así y todo cuando encara deja el surco. Los goleadores también deben jugar siempre.
Milito (5): No le llegó una limpia. Cuando se la das al pie, la devuelve siempre redonda. El esquema de ayer tampoco lo favorece. 

Manta corta

El planteo hacía prever que salíamos a comernos la cancha. Otra vez el tridente arriba (sólo una ilusión) y Romerito de enganche. Todo a la parrilla. Pero Boca no es Deportivo Cali y nosotros tampoco salimos a llevarlos por delante como sí lo hicimos con Cali.

Decía que lo del tridente fue sólo una ilusión porque desgastarlo al Licha por la banda izquierda para que termine corriendo al 4 rival no es ser ofensivo. Contra Cali funcionó porque la tuvimos siempre nosotros, pero anoche fue otra historia. Con el diario del Jueves (?), todos estamos de acuerdo que era Acuña por izquierda, Romero de enganche y dos arriba, pero si se ganaba ayer dirían que Sava encontró el sistema. Gente  de mierda difícil el hincha de fútbol...

Sin deslumbrar ni mucho menos, en el primer tiempo estuvimos tranquilos. El tándem Aued - Videla recuperó todo y entregó criterioso; Romerito alternó buenas bochas profundas con lujos intrascendentes, pero siempre aportando más claridad que el resto; la dupla central, bienvenido hallazgo de pedo con cierta fortuna ante la lesión de Víttor, mostró en estos dos partidos una solidez que no veíamos desde los tiempos del Mariscal Lollo, más allá del revoleo innecesario y constante de Grimi. No pateamos al arco, tampoco nos llegaron. Un embole, pero el punto no venía del todo mal.

Ya en el segundo ellos comenzaron a manejar más la pelota a partir de Gago y Lodeiro y los nuestros comenzaron a sentir la seguidilla de batallas. Sobre todo el león que todavía no está al 100 %. El tridente de arriba no la tocaba: Bou impreciso, a Milito no le llegaba una redonda y Licha llegaba sin aire luego de tanto ir-y-venir. Sava demoró en el cambio (como le viene pasando seguido). Parecía un 0 a 0 hasta que llegó el gol de ellos, de la nada.

Este Racing de Sava pasa del palo por palo y la arritmia futbolística (?) constante a la anemia más gris, sin juego ni rebeldía ni amor propio. Va de la verticalidad goleadora a la falta de protagonismo más deslucida. La famosa manta corta? Puede ser, una historia más vieja que el fútbol. Lo cierto es que Racing tiene mucho recambio de mitad para adelante, tal vez más que cualquier otro equipo del fútbol argentino. También es cierto que es mejor que estas cosas pasen ahora y no más adelante. A mirar atentos a otros y ponerle pilas a la calculadora (?), porque ésto también es Racing, viejo...