Un déjà vu del 2014. Eso fue Racing ayer. A Diego Cocca le bastó un partido y medio y un puñado de entrenamientos para demostrar que sus cualidades como DT de un grande, gestadas hace dos años y medio, están intactas. Firmeza atrás, orden, solidaridad, salidadsrápidas y contundencia. Sin fórmulas ni pociones mágicas (?), todo laboratorio Cocca y asociados.
Ellos arrancaron mejor, más metidos, ganando las divididas. Nos costó 15 empezar a bailarlos meternos en partido. Hasta que llegó el cambio de frente de Bou, bajada magistral de Lisandro y fierrazo de Díaz. Tres toques, gol de potrero. Mérito de Cocca recuperar a Gastón ahí, de 8 con llegada cuando ataca, de 4 bis cuando defiende para dar equilibrio.
A partir de ahí crecimos y nos soltamos. El segundo fue otra muestra de pragmatismo: recuperación rápida, velocidad, apertura a Acuña y volante que llega por el centro a definir. Bienvenido. Varios jugadores parecen mostrar vestigios (?) de recuperación desde las ganas: Aued, Bou, Víttor, Videla...
Tal vez Racing no fue tan superior como marca el resultado. Lo cierto es que lo pasó por arriba ganó bien, se mostró solidario en la recuperación, rápido en la transición y letal adelante. Firmes los centrales, bien el doble cinco recuperando mucho y dando el primer pase, Gastón Díaz cumplió hasta que se fundió y picantes los de arriba. Sin refuerzos, este Racing parece ya reforazado (desde lo anímico).
Párrafo aparte para el tercero. Otro gol de protrero, exquisito pase de pancho Cerro y fierrazo de volea de Brian Fernández. Todo a dos toques, velocidad y precisión. Merecido para el pibe que se quedó a pelearla, perfil bajo y mucho laburo. Talento le sobra, ojalá lo sepa aprovechar.
Mostró credenciales intactas Diego Martín Cocca. Se viene un año con doble competencia, refuerzos mediante, se puede ser protagonista. Por lo pronto, dice el DT que prefiere ganar los clásicos...



