Aburrido, displicente, opaco... y siguen los adjetivos que le caben al Racing de ayer frente a Defensa y Justicia. Ok, no jugamos por nada. Estos últimos dos partidos sirven solamente para que le contemos a Diego Alberto (una vez más) todo lo que lo queremos. Pero así y todo lo de ayer es preocupante de cara a lo que viene.
Este Racing del Colo pasó del vértigo y la falta de equilibrio del palo por palo que ponía a prueba nuestra resistencia cardíaca al equipo corto, estabilizado y más cerebral de los últimos partidos de copa. Lo de ayer, sin embargo, fue un equipo en modo meseta, la nada misma, un a-ver-que-pasa de 90 minutos.
Sigue sin entenderse lo de Noir adentro, Romero afuera. También pide más minutos Pereyra. Tampoco se entiende la demora en los cambios. O un planteo tan tibio contra un rival flojo. Todas estas cosas tiene en el debe Sava.
Ahora bien, es la solución despedir un técnico con 4 meses de laburo como quieren muchos? Y... no. La decepción copera fue grande y este Racing tiene más altibajos que un depresivo (?), pero volver al desfile de técnicos de ayer nomás no sería una salida lógica. Ese Racing de otras épocas que hace dos años ni asoma la nariz por Avellaneda, es algo que no nos debe tentar. Y la contracara de eso es el famoso proyecto: dejar laburar al técnico elegido.
No se trata de no exigir. Racing tiene uno de los mejores planteles de Argentina y se acostumbró a ser protagonista de todo lo que juega. Lo que no podemos hacer es pedir locuras. Y echar a un técnico con 4 meses de laburo es una locura.
Porque en el cambio de figuritas cada seis meses inevitablemente se pierde (más allá del factor económico de tener que pagarle el contrato a cada técnico echado). Si hubiera sido por algunos (los mismos de siempre) a Cocca le metían un voleo en el orto lo echaban en la sexta fecha. Dejemos laburar, estamos en un momento deportivo e institucional de tranquilidad. Arovechemos para seguir en el camino del cambio de este Racing (positivo). Aprendamos de Milito, tiremos todos para adelante, banquemos, disfrutemos...
