Crónicas escritas desde el Cilindro mágico de Avellaneda. Más precisamente desde la popular local, detrás del arco donde le vi hacer un gol con el pecho a un tal Diego Milito, otro en contra a Ramiro Funes Mori que valió un campeonato y atajar un penal a Agustín Pelletieri

viernes, 22 de julio de 2016

Refuerzos que no reforzaron

En esta sana costumbre (?) de enumerar y señalar jugadores que dejaron su huella en Racing, muchos por su calidad, entrega, goles; otros por sus limitaciones y burradas... hoy, aprovechando el mercado de pases, me detuve a escribir sobre los refuerzos. Pero no cualquier refuerzo sino aquellos que generaron una gran expectativa en el hincha por su renombre, porque se trataba de figuritas difíciles (?) o porque venían de romperla en otros clubes y terminaron fracasando estrepitosamente. Rápidamente cayeron en la telaraña del olvido (?), es por eso que me tomo el trabajo de recordarlos... He aquí, de los que tuve la suerte de ver (?), el 11 ideal de refuerzos que no terminaron siendo lo que se esperaba:

1- Cristian Luchetti: si bien no fue del todo malo su paso por la acadé, se esperaba más de este pintoresco (?) arquero que llamara la atención por sus buenas actuaciones en Banfield. De sacar pelotas imposibles y comerse goles insólitos. Nunca un centro bien cortado. ¡¡Ni uno!! Obviamente, cada vez que visitó el Cilindro con otro equipo, atajó todo. Hasta nos hizo algún que otro gol de penal. Odiado más por las tribuneadas y buenas actuaciones contra nosotros que por lo hecho en Racing. 

4- Ismael Quilez: un lateral llamado "Ismael" al menos tiene que ofrecer rudeza en la marca. Bueno, no. No fue el caso. Este joven santafesino llegó a Racing a partir de sus buenas actuaciones en Colón, pero nunca pudo tener una igual en la acadé. Es cierto, tampoco es que había taaaantas expectativas. No esperábamos al Cafú santafesino (?), pero al menos algo. En su defensa (?) los kilos de más con los que llegó no ayudaron...

2- Roberto Fabián Ayala: luego de una exitosa carrera en Europa y ser un referente de la selección nacional durante diez años, la llegada del ratón generó una gran expectativa en Racing. Hincha confeso, a comienzo de 2010 llegó al club de sus amores para entregar los últimos destellos. Pero no fue como se esperaba. La edad le pasó factura y un fútbol argentino parejo y por demás competitivo se lo devoró enseguida. En su debut en Avellaneda, Racing cayó 4 a 2 frente a Arsenal y el ratón tuvo una noche para el olvido. Le vio la espalda a un joven Franco Jara durante todo el partido, que lo sacó a pasear feo en uno de sus goles. Lento, falto de timing, sin firmeza... el ratón jugó unos pocos partidos en la acadé y se retiró del fútbol. Después vendría su etapa como manager que, aunque cueste creerlo, fue peor.

6- Fernando Ortiz: si bien su paso por Racing no fue una decepción y tuvo partidos buenos, se esperaba que no lo pasaran como alambre caído algo más. Por lo demostrado tanto en Boca como en Vélez, se esperaba que el tano se hiciera amo y señor (?) de la defensa. Pero no. Ok, tenía a Cahais al lado... pero de todas formas no fue lo que se esperaba. El menos malo de esta lista para el olvido. Merece mención en el puesto Celso Esquivel.

3- Claudio Corvalán: luego de ascender con Quilmes en 2012, este zurdo lateral izquierdo llegó a La Academia con buenos pergaminos tras su paso por el cervecero. Pero en poco menos de dos años, dudo que algún hincha de Racing recuerde una actuación suya digna. Sí nos acordamos de su hermana, su mamá, su tía etc... Lento, desordenado en la marca, burro, sin peso ofensivo, sin gol. Una verdadera decepción, más por la regularidad y presente que lo llevó a Racing que por el peso del nombre.

8- Mauro Camoranesi: otro que regó de ilusiones el suelo de Avellaneda a partir de su llegada. Campeón del Mundo con la selección italiana en 2006 y ganador de todo lo que jugó con la Juventus. Un distinto que desde su experiencia y calidad, se debería haber convertido en el referente absoluto del equipo. Pero no. Otro al que el físico no le dio. Las lesiones le jugaron en contra y alguna que otra reacción de mala leche desmedida también. Polémico ,además, generó uno de los mejores apodos termo de la historia del fútbol: "Camaranesi", acusado por los hinchas de hacerle la cama a Mostaza Merlo, DT en la cuerda floja (?) por ese entonces. 

5- Mario Bolatti: ¿cómo no tener expectativas con el 5 del mejor equipo del fútbol argentino de los últimos años? Sí, Mario Bolatti, aquel cordobés que brillara en el Huracán de Cappa en 2009, desembarcó en Racing en 2013. Y no, obviamente ya no era el mismo. Lento, displicente, intrascendente... Nunca pudo demostrar ni siquiera ese primer pase limpio, una de sus características. Durante los seis meses que estuvo perdió el clásico, quedó eliminado de la Copa Argentina con Tristán Suárez (!) y no logró robar más de tres pelotas en ningún partido. Una mentira más grande que el Cilindro.

10- Federico Vismara: va con la 10 porque no le queda a ninguno de los otros (?). Ex Huracán, venía de romperla en el globo. Pero se olvidó de todo al cuzar el puente Pueyrredón (?). Botines negros, peluca frondosa y lentitud exasperante, no tardó en cosechar puteadas desde los cuatro costados. La falta de despliegue es algo que el hincha de Racing no suele perdonar, sobre todo en un 5. "¡Pasalo a nafta, Vismara!" escuché más de una vez en la popular. Amagó con irse este mercado de pases pero parece que no, que quiere revancha. Va a tener que transpirar... si es que entra.

11- Lucas Castromán: venía de romperla en Vélez, en Boca no le había ido tan bien pero seguía siendo un jugador interesante. Desequilibrante, explosivo, encarador... pero no, nada de ésto se vio por Avellaneda. Otro del que no logro recordar un partido bueno. Resumen de su paso por el club: dos goles, cientos de defensores chocados, miles de puteadas arrancadas. Seguido muy de cerca en el puesto por el uruguayo Mario Regueiro.


9- José Sand: "Dénsela todas a Pepe, él les va a hacer ganar plata", dijo alguna vez Luis Zubeldía en un entrenamiento allá por 2012. Venía de ser romperla toda en Lanús, donde fue campeón y metió 59 goles en 83 partidos. Una bestia! Cómo no ilusionarse? En su debut en Avellaneda erró dos penales ante Atlético de Rafaela, Racing empató y le anularon mal un gol al pobre Pepe. Parecía que enderezaba el barco (?) con sus dos goles en la tercera fecha en el clásico, pero no. Después de eso fue todo insultos, intentos de gambeta en slow motion y pifiadas inverosímiles. Ah, era el mejor pago del plantel. "Casi gol Sand", como le decimos de cariño (?) hizo solamente 2 goles en su paso por Racing. Y en su regreso a Lanús volvió a salir campeón y, obviamente, se aburrió de hacer goles. De no creer...

7- Claudio Bieler: el delantero de la Liga de Quito, campeón de la Libertadores y goleador de la Sudamericana llegaría a Racing en Enero de 2010. Mucha expectativa en un equipo que contaba con grandes valuartes como el "ratón" Ayala, Lucas Licht, un joven "demonio" Hauche y el "payaso" Lugüercio (?). Debutó con gol en un 3 a 0 ante Central en el Cilindro, pero no duraría demasiado el romance (?) con el público académico. Muy pocos goles, escaso sacrificio y reiteradas declaraciones a favor de ser transferido terminaron de cansar al hincha. Otra decepción gigante. Pelearon de cerca el puesto Darío Husaín, el "chino" Luna y Federico Santander.


sábado, 16 de julio de 2016

Mercado positivo

Al igual que en esas películas de suspenso donde todo se estira y el final feliz parece no llegar nunca, el mercado de pases de Racing tuvo un tinte de pasividad desesperante. Hasta la semana pasada, donde la plata fresca (?) entrante y la decisión de ir por todo dio vuelta lo que parecía un receso con fugas, fugas y fugas (?).

A las bajas de Diego Milito y Sebastián Saja por sendos retiros, se le sumaron las ventas de Lollo y Roger Martínez. O sea, la famosa columna vertebral (1-2-5-9) desmembrada. Pero analizando en detalle, y teniendo en cuenta que las bajas de ambos ídolos eran inevitables, las ventas resultan por demás positivas: Lollo con 29 años y todo roto apremiado por lesiones, en 3.5 millones de dolares y Roger, con más futuro que presente y habiendo jugado 5 o 6 partidos buenos en Racing, en 9 millones de Euros, representan un mercado por demás positivo en materia de ventas. En síntesis, Racing vendió en cifras millonarias a un defensor que casi no jugó el último semestre y a un delantero suplente con aires de grandeza ganas de irse.

En cuanto a los refuerzos, necesarios para aportar recambio a un plantel ya competitivo, arrancamos perdiendo a Torsiglieri y Mauricio Martínez en manos de Central. Blanco una vez más parecía inmerso en la siesta del siglo. Hasta que se despertó. 

Llegó Emanuel Insúa, interesante recambio para la banda izquierda. Otorga la posibilidad de correr a Grimi al centro. Al día siguiente, cayó un tapadito (?): William Candia, paraguayo recomendado por Oscar Romero. Volante central de buen pie (?), aunque puede moverse también por la banda derecha. Otro recambio.

Pero la vedette a traer (?) era el pulpito González, buscado hasta el hartazgo en los últimos dos mercados. Parecía difícil, otra vez, hasta que Blanco desempolvó (?) los 2.5 millones de dolares. Volante por derecha con gol y buena pegada, el 8 que Racing necesita desde hace décadas (?). Ideal para armar un 4-4-2 clásico en el medio con Videla o Cerro, Aued y Acuña. También por se puede acomodar tranquilamente en el 4-3-3 que pretende Sava. Ida y vuelta, juego, gol, el refuerzo de jerarquía que se esperaba.

Además, parecen estar avanzadas las negociaciones por Santiago Rosales, volante ofensivo de 21 años, jugador de Defensa y Justicia. Rápido, desequilibrante, encarador. Una apuesta interesante. Y ahí estaríamos, aunque a falta de un mes para el inicio del torneo alguna otra figurita (?) podría llegar.

Así las cosas, no se desmanteló el plantel. Siguen los referentes: Licha, Aued, Bou, Videla, Grimi. Se queda Acuña, tal vez el mejor del último semestre. Se sumó buen recambio y habrá necesariamente lugar para juveniles como Lautaro Martínez y Brian Mansilla. Racing redondea hasta acá un mercado de pases redondo